Cuando Dios nos da habilidades en momentos dramáticos
Publicado por jjcustodio en noviembre 20, 2011
Un niño de 4 años jugando con una pulsera en su boca, la había aspirado y se le había ido a los bronquios. Llegó a a emergencia del hospital asfixiándose, con los labios morados por la falta de oxígeno, el padre le daba respiración boca a boca, su madre y familiares lloraban desesperados. Inmediatamente fue llevado a sala de operaciones ante la angustia de sus padres y del personal paramédica. Todo el mundo gritaba. Era un niño que se estaba asfixiando, se estaba muriendo. En Sala de operaciones apenas tuvimos tiempo para la asepsia y antisepsia de rigor. Vi la radiografía de Tórax, la pulsera estaba montada en la Carina, en ambos bronquios. Se le vació encima alcohol se cubrió con campos estériles. Abrí el tórax desesperado, el corazón apenas latía y en cualquier momento hacía un paro cardiaco. La luz que iluminaba el campo operatorio era mala, apenas veía. Ubiqué el lugar del bronquio, hice un pequeño corte y ahí palpaba el bronquio. Alrededor del bronquio hay arterias y venas gruesas, si las lesionaba el niño se podía morir por sangrado. Normalmente nos demoramos unos 30 minutos, separando suave y delicadamente las arterias y las venas para tener el bronquio completamente libre y poder cortarlo y operar en él. El niño hizo paro cardiaco, inmediatamente presioné el hilio que contenía al bronquio con los vasos, palpé el bronquio y casi a oscuras hice el corte con el bisturí sobre el bronquio. Metí una pinza y saqué la pulsera. Inmediatamente empecé a darle masaje cardiaco directo, los bronquios libres del cuerpo extraño expandieron los pulmones, la sangre se empezó a oxigenar y el corazón empezó a latir normalmente. El niño se había salvado.
¡Que fuerza extraña me hizo tomar esa decisión tan temeraria de meter la mano a la cavidad pleural con el bisturí en mis dedos y a tientas y a oscuras cortar el bronquio!. El personal paramédico se maravilló por lo sucedido, los colegas que no eran de la especialidad me felicitaban..¡Que bueno que es Ud. Doctor! me decían. Al día siguiente cuando presenté el caso los colegas de mi especialidad! me dijeron : ¡Estás loco!¡Como te atreviste a cortar el bronquio a oscuras! Si hubieras errado un milímetro hacia adelante o hacia atrás hubieras pasado de héroe a villano. estarían diciendo que se murió por el sangrado que provocaste y que tú lo mataste!. Tenían razón.
Igual sensación la experimente con una señora que tenía un taponamiento cardiaco, su corazón no podía latir aprisionada entre la membrana que cubre al corazón y el líquido que se había formado por la insuficiencia renal crónica. Se desesperaba y se angustiaba porque no podía respirar y porque su corazón apenas podía latir . Al pasarla a la mesa de operaciones hizo paro cardiaco. Inmediatamente hice un corte con el bisturí en el tórax, metí una pinza larga atravesando piel, grasa y músculos hasta romper la membrana que tenía presionando al corazón. Salió abundante líquido sanguinolento. Pasamos a darle masaje cardiaco y no respondía. A los 15 minutos de maniobras de resucitación, cuando ya el pesimismo nos había invadido, el corazón empezó a latir.
Igual que en caso anterior, si me hubiera pasado unos cuantos milímetros más adelante hubiera perforado el corazón y los familiares me hubieran acusado por haber matado a su madre. Hoy estuviera en los titulares de los periódicos acusado de negligencia médica.
Muchos cirujanos nos enfrentamos diariamente a situaciones parecidas en las que una rápida e instantánea maniobra salvará la vida del paciente o acelerará su muerte.
¿Que fuerza extraña me impulsó a realizar estas temerarias acciones? Aún hoy siento escalofríos cuando recuerdo que pude realizar estos procedimientos sin complicaciones. Me puedo jactar y vanagloriar que pude realizar estas operaciones gracias a mi experiencia como cirujano, pero es todo al contrario, el frio razonamiento de la experiencia me dijo…¡No te atrevas a hacer eso!.











Luis Castro escribió
Loable testimonio.Felicitaciones “chito”. Que Dios siga bendiciendo tus manos y que sigas salvando vidas.
Saludos,
Lucho Castro
jjcustodio escribió
Gracias por tus deseos Lucho
Pilar Chirinos escribió
Increible historia la que cuentas en esta experiencia. Estoy segura que no eres tú el que actúa por cuenta propia. Es Dios quien se vale de ti como su herramienta principal. Te felicito por la humildad que siempre te ha caracterizado. Ojalá algún día me toque alguien como tu en una sala de operaciones. Dios te bendiga
Pilar Chirinos
jjcustodio escribió
Es cierto Pilar, los médicos solamente somos herramientas de Dios.
Paola Marroquin Levano escribió
la verdad ,leyendo esto con corina , pensamos lo mismo si definitivamente, es Dios el que actúa por intermedio tuyo, que honor que te escoja para ser su instrumento de vida. Nos seguimos sintiendo orgullosas de que seas el Padre de mis sobrinos, el esposo de mi hermana y nuestro cuñado.
siempre nos haces llorar .
si pues , tu humildad prevalece siempre y esto debería de ser contagioso.
buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
jjcustodio escribió
Gracias por estas palabras y por el orgullo que experimentan. Me motiva a seguir superándome aún más.
Héctor Jesús Aquino Bravo escribió
Dios nos ama a todos. Nada ocurre por casualidad, muchas veces Dios utiliza a sus hijos para realizar estas maravillas medicas para testimonio de que Dios es bueno y para siempre es su misericordia.
Que Dios te bendiga amigo Chito.
Héctor Jesús
jjcustodio escribió
Tienes mucha razón Héctor, Dios utiliza a los médicos para salvar vidas.
alexi escribió
asombroso,pero es tambien el buen accionar q en espiritu y alma su vida se encamina .todo un profesional de salud.mi estimado doctor ,la alegria de sus pacientes es la suya.DIOS ESTE PRESENTE
Javier Sullivan escribió
Jacinto,
Que Dios siga bendiciendote y tus obras en el hospital. Realmente, fue extraordinario lo que hiciste.
Javier Sullivan
jjcustodio escribió
Gracias Javier.
Raymundo Ayasta Gamarra escribió
Jacinto:
Nada es casualidad, todo tiene un fin, Dios nos utiliza como instrumentos para que contuemos mejorando y aprendiendo cada día, es muy reconfortable tenerte como amigo, como hermano, como doctor, que Jesús y su santa Madre María te guien siempre, bendiga tu hogar por todo lo que haces en bien de nuestros projimos.
Un abrazo sincero de mi esposa Dora y Joshua.
Sinceramente.
Ray.
jjcustodio escribió
Gracias Ray, son experiencias inexplicables pero como dices, Dios nos utiliza como herramientas para hacer el bien.
gricelda uceda escribió
Amigo Jacinto:
Que maravilloso testimonio, nos permite reconocer que Dios hace milagros cada día y que Él es el médico de los médicos. Ten la certeza que realmente Dios coge tus manos y hace el acto médico más perfecto sin lesionar un vaso o perforar el corazón. Sientete muy bendecido porque operas con el mismo DIOS.
Gracias amigo por ayudar a tanta gente.
Gricelda U.
washington soriano. escribió
Felicitaciones mi estimado amigo.Como lo dice tu amiga (y mi amiga gricelda uceda),fue Dios quien guió tus maniobras quirúrgicas.Como decirte,”hiciste mal en arriesgarte”.Si los pacientes hubieran fallecido por no realizar las maniobras,no habrían faltado quienes te hubieran dicho,”te hubieras arriesgado a hacer tal cosa”.
En fín,mi estimado Doctor,Dios te siga acompañando en tus intervenciones.
Abrazos.
Dr Washington soriano.
Jorge Flores escribió
Chito, ayer leía un pensamiento de Abraham Lincoln que dice que el éxito en la vida no se mide por lo que conquistas sino por las dificultades que lograste para superar en el camino. Definitivamente estas experiencias en el quirófano son las dificultades que se van presentando en el camino para llegar, no al éxito, sino a ser mejores y mañana transmitir esas experiencias alrededor nuestro.
Por otro lado también hay una connotación dívina y que está graficado en el título de esta historia.
Bendiciones
washington soriano. escribió
Olvidé comentarte que de hecho hay lapsus en el título de tu narración.En lugar de “Cuando Dios no da habilidades en momentos dramáticos” creo que has querido decir:”Cuando Dios NOS da habilidades en momentos dramáticos”.
Abrazos.
jjcustodio escribió
Tienes razón…Gracias por la corrección. Parece que todos los que leyeron este artículo lo entendieron así…:”Cuando Dios nos da habilidades en momentos dramáticos”.
Rosa Fernanadez escribió
Si todos los que leimos lo entendimo asi…….Lo importante es que entendamos que la mano de Dios siempre esta guiandonos…..Que el Señor siga bendiciendo sus manos Dr. Custodio
Martha Goicochea Duclós escribió
La fotografía con la que ilustras lo dice todo, solo la mano de Dios conduciendo la tuya ; pero el mayor valor de estas acciones es el reconocimiento que tu haces de que fue EL, usándote como instrumento en sus manos para volver a la vida a estas personas en momentos tan cruciales y dramáticos.
“Recompensa de la humildad y del temor al SEÑOR son las riquezas, la honra y la Vida” (Proverbios 22:4)
“Bendito el hombre que confía en el SEÑOR y pone su confianza en EL. Será como un árbol plantado junto a agua, que extiende sus raíces hacia la corriente, no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto” Jeremías 17:7-8)
Que nuestro buen Dios siga bendiciendo todo lo que tus manos toquen, que seas prosperado en todas las cosas, que te brinde salud así como prospere tu alma.
Un gran abrazo
Tita